Residencia fiscal en Uruguay

Si bien Argentina parece más estabilizada y próximamente se realizará el cambio de mando presidencial, las transformaciones políticas y también económicas luego de las elecciones primarias, han llevado a muchos argentinos a cambiar su residencia fiscal.

Además de estabilidad, nuestro país ofrece cercanía, aspectos de la cultura en común, balnearios con alta demanda en período de vacaciones, nulas limitaciones en cuanto al cambio de divisas, entre otros.

Para ser un residente fiscal en nuestro país, se toman en cuenta una de las siguientes dos condiciones: a) Permanencia física en el territorio nacional mayor a 183 días y b) Radicación en Uruguay del núcleo principal, el cual abarca los siguientes ítems: 1) la base de sus actividades o de sus intereses económicos y 2) los intereses vitales.

En el ítem a) Se establece que al “configurar residencia por este criterio, se exige la permanencia en Uruguay por más de 183 días en el año civil”. Para determinarlo, se computarán las ausencias esporádicas en las condiciones que establezca la reglamentación, salvo que el contribuyente acredite su residencia fiscal en otro país. Y para la permanencia en nuestro territorio, deberá presentarse el “Certificado de Llegada” el cual es formulado en la Dirección Nacional de Migración.

b) Radicación en Uruguay del núcleo principal: es posible acreditarlo mediante el Certificado Notarial o contable que brinde información de los ingresos totales, 1) La base de sus actividades o de sus intereses económicos: Se entiende que una persona está radicada en territorio nacional cuando el núcleo principal o la base de sus actividades, genera en nuestro país rentas de mayor volumen que en cualquier otra región que se compare.

Para el caso específico de los intereses económicos, la DGI no ha emitido ninguna información que alegue cuáles serían los comprobantes suficientes. Sin embargo, el título de propiedad del inmueble, el comprobante de pago por la compra de acciones, entre otros, podrían calificarse como documentos aceptados para acreditar este punto. La DGI será la encargada de evaluar cada solicitud y de requerir información complementaria para aprobar la residencia fiscal.

2) Los intereses vitales: se consideran de esta forma cuando el cónyuge y los hijos menores de edad dependen del contribuyente, de manera que el cónyuge no debe estar separado legalmente y los hijos deben estar sometidos a la patria potestad. En caso de no tener hijos, bastará con la presencia del cónyuge. Este ítem se puede acreditar, por ejemplo, con la inscripción del/los hijos en alguna institución educativa, el pertenecer a un Club deportivo, ser socio de una mutualista en el territorio nacional, así como fichas o matrículas de similar validez.

Material generado a partir del sitio: DGI Uruguay
 

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