Inversión inmobiliaria en Uruguay: crece el interés de chilenos y peruanos en el mercado local

La Inversión inmobiliaria en Uruguay se consolida como un destino atractivo para inversionistas regionales, con un aumento sostenido de consultas desde Chile y Perú.

Uruguay se posiciona como destino estable para inversiones regionales

La inversión inmobiliaria en Uruguay sigue generando interés más allá de sus tradicionales compradores argentinos. En los últimos meses, se ha detectado un aumento sostenido de consultas desde Chile y Perú, especialmente enfocadas en Montevideo.

Factores como la estabilidad política, las oportunidades de renta y los beneficios fiscales han convertido la inversión inmobiliaria en Uruguay en una alternativa cada vez más considerada por empresarios y profesionales del resto de América Latina.

Si bien el movimiento aún es incipiente, distintos actores del sector coinciden en que las señales son claras: Uruguay no solo capta la atención de quienes buscan mudarse, sino también de quienes quieren diversificar su portafolio y generar ingresos pasivos con propiedades de buena rentabilidad.

Chilenos buscan renta y exoneraciones fiscales

Uno de los fenómenos más marcados en el último tiempo ha sido el creciente interés de ciudadanos chilenos por el mercado inmobiliario de Uruguay. En un contexto de incertidumbre interna y búsqueda de nuevas oportunidades, los inversionistas del país trasandino han comenzado a mirar a Uruguay como un lugar confiable para canalizar su capital.

El perfil más frecuente entre estos interesados en la inversión inmobiliaria en Uruguay corresponde a hombres de entre 35 y 55 años, empresarios o profesionales de nivel medio-alto que buscan propiedades con buena rentabilidad. En general, se enfocan en opciones bajo el régimen de vivienda promovida, aprovechando los beneficios impositivos que ofrece esta modalidad: exoneraciones del ITP, del IRPF por alquileres y del Impuesto al Patrimonio, entre otros.

Una de las razones de peso detrás de esta tendencia es la diferencia en tasas de retorno: mientras que en Chile las rentas brutas anuales rondan el 3% al 4%, en Uruguay —especialmente en Montevideo— es posible alcanzar niveles cercanos al 6%. Esta brecha, sumada al contexto político local, empuja a muchos a mirar hacia el este del continente como una opción sólida para inversión inmobiliaria en Uruguay.

Perú se suma con un nuevo perfil de inversor

Una de las sorpresas más recientes ha sido el creciente flujo de consultas desde Perú para la inversión inmobiliaria en Uruguay, un mercado que tradicionalmente ha priorizado destinos como España o Estados Unidos para invertir en propiedades. Sin embargo, en las últimas semanas, empresarios y profesionales de alto poder adquisitivo de ese país han comenzado a interesarse por Uruguay, atraídos por su entorno estable y por las oportunidades de inversión en Montevideo.

Aunque el volumen de operaciones aún es limitado, los especialistas del sector coinciden en que se trata de una tendencia emergente a seguir de cerca. La cercanía cultural, el idioma común, la seguridad jurídica y los incentivos fiscales hacen de Uruguay una opción cada vez más competitiva para perfiles de inversión regional que antes no consideraban el país.

Los argentinos: menos efervescencia, pero con presencia firme

Los inversores argentinos han sido históricamente los principales actores en la inversión inmobiliaria en Uruguay, y esa tendencia se mantiene, aunque con menor intensidad que durante los años de pandemia. En aquel período, impulsados por la cuarentena estricta y la necesidad de resguardar capital, muchos compradores concretaron operaciones incluso sin ver las propiedades en persona.

Actualmente, si bien hay menos euforia, las consultas y operaciones se mantienen activas. Las diferencias cambiarias, así como los cambios políticos en Argentina, no han frenado del todo el interés por Montevideo o Punta del Este, aunque sí han desviado parte del flujo hacia otros destinos como España. Aun así, los meses de verano suelen marcar un repunte en la actividad del mercado, y se espera que no sea una excepción esta temporada.

Números que reflejan dinamismo

Las cifras oficiales respaldan esta percepción de crecimiento y dinamismo. Según datos de la Dirección General Impositiva (DGI), durante el primer semestre de 2022 se concretaron operaciones de compraventa de inmuebles por un monto superior a los 890 millones de dólares.

Además, el régimen de vivienda promovida sigue mostrando una buena performance. De acuerdo con la Agencia Nacional de Vivienda, entre enero y abril de ese año se registraron 686 declaraciones juradas de venta bajo este régimen, lo que representa un incremento del 15% respecto al mismo período del año anterior.

Estos datos confirman que la inversión inmobiliaria en Uruguay no solo sigue viva, sino que continúa atrayendo capitales regionales en busca de estabilidad, rentabilidad y oportunidades de desarrollo.

Mercado de gran futuro

Con un entorno político previsible, una economía abierta a la inversión extranjera y un marco legal que protege al comprador, Uruguay continúa siendo un destino confiable para quienes buscan invertir en inmuebles. Los beneficios del régimen de vivienda promovida, la creciente valorización de zonas urbanas como La Blanqueada, Cordón y el Centro, así como el desarrollo de nuevos proyectos residenciales con amenities y diseño moderno, refuerzan el atractivo del país para nuevos inversores.

Frente a un escenario regional cambiante, cada vez más personas encuentran en la inversión inmobiliaria en Uruguay una forma segura de diversificar su patrimonio, proteger su capital y proyectarse hacia el futuro.

Con informaciones de El Observador