Según resume la evaluación llevada a cabo en Uruguay, nuestro país se encuentra en una “posición envidiable”, pero es necesario “un plan de ajuste creíble”.
El FMI realiza un análisis de cada economía de los países miembro, así tengan o no préstamos concedidos. Actualmente, Uruguay no tiene ningún préstamo concedido por el FMI, pero es miembro de la institución desde 1946.
Las evaluaciones fueron publicadas tras la misión del organismo, en el denominado “Marco del Artículo IV” donde se destaca que: “Uruguay se encuentra en una posición envidiable en muchos sentidos”, cuenta con una democracia plena, estabilidad política y solidez gubernamental, acompañado de un importante grado de cohesión social, es decir, el sentimiento de pertenencia de los miembros ante proyectos en común.
A tales características beneficiosas, se le suma además el “elevado ingreso per cápita y bajas tasas de pobreza, desigualdad e informalidad, así como la solidez del sistema financiero pese a ‘la volatilidad financiera en la región”.
No obstante, el informe también advierte que en este último período han surgido algunos obstáculos. La situación externa no ha resultado beneficiosa y no solamente a nivel global, sino también regional. La incertidumbre en el vecino país, crisis políticas y sociales del continente, así como la desaparición de los “vientos de cola”, es decir, contextos económicos favorables que ahora no persisten, traen como resultado un crecimiento más lento, tardío, bajos precios en las materias primas (recordemos que nuestro país aún depende en gran parte del sector primario) así como “volatilidad en los flujos de capitales”.
A nivel interno, “El crecimiento, la inversión y la participación laboral se ubicaron en una tendencia decreciente en los últimos años, y se acumularon desequilibrios. La deuda se incrementó y la inflación permanece fuera del rango meta”. El déficit fiscal continúa elevado, la inversión privada no crece o sólo tiene algunas inversiones puntuales, asimismo, el desempleo está teniendo problemas. Para este año, se estimó que el mismo iba a estar en torno al 8,5% cuando en años anteriores, no llegaba al 7%.
Este dato nos indica una pérdida en los puestos de trabajo de nuestra economía. La inflación (poder de compra en relación a la canasta básica) aún se mantiene superando los márgenes propuestos.
Teniendo esta información sobre la mesa, ¿qué podemos esperar?
El análisis del FMI entiende que nuestro país, a pesar de las actuales problemáticas que se han ido acrecentando, puede superar dichas barreras y mejor aún, aprovechar el entorno político consolidado, al que se suma un nuevo gobierno que asumirá en marzo del 2020 y que podrá utilizar “el impulso de la construcción de la nueva planta de UPM y de los proyectos de asociación público privados (APP) que están en agenda”.
Ya es histórico que en Uruguay, se parta de la base de un crecimiento anual del PBI entre el 2 y 5%, pero finalmente, termine siendo alrededor del 1% por las dificultades mencionadas. El FMI en este sentido, proyecta una recuperación del crecimiento que pasaría del 0,5% en 2019 a 2,1% en 2020 y a 2,5% en 2021, mientras los proyectos de inversión continúen avanzando. El crecimiento se reduciría después de 2021, una vez finalizadas estas inversiones.
Por lo tanto, sugiere que una de las medidas más importantes a aplicar será mantener la sostenibilidad fiscal. Debemos esperar una mejora en los saldos fiscales, pero lo ideal es que a la par, no se proyecte un incremento de la deuda. Los esfuerzos deberán apuntar a generar un plan de ajuste “creíble” a partir del próximo 2020, para encaminar la deuda hacia una trayectoria descendente. De continuar como hasta el momento, nuestro país podría minar su sostenibilidad y, además, comenzar a perder la confianza de los inversionistas.
“Restringir el aumento del gasto corriente, preservar la inversión pública en niveles bajos, y reducir el gasto tributario (exenciones, tasas reducidas y créditos tributarios) que se estima representan casi 7% del PIB". “Un análisis de costo-beneficio podría ayudar a racionalizar algunas exenciones, en particular aquellas que benefician grupos de ingresos elevados o que no han alcanzado los resultados deseados”, sostiene el informe.
La necesidad de una reforma integral, debe incluir una re-evaluación del sistema de seguridad social para tener sostenibilidad e ingresos suficientes para generaciones futuras. Todas estas medidas deben ser efectivas, pero fundamentalmente creíbles y precisas, garantizando transparencia al ciudadano y la percepción de una mejora palpable. La proyección debería ser –según el informe- de tres a cinco años.
El sector privado tiene que respaldar el crecimiento, y si tomamos en cuenta nuevamente a las futuras generaciones: Uruguay necesita mejorar sus resultados educativos y el entorno empresarial. Además,"una reforma del gobierno corporativo mejoraría la gestión y la eficiencia de las empresas públicas, que tienen un papel clave en la economía uruguaya”.
Finalmente, en la esfera del mercado laboral, los esfuerzos deben apuntar a la creación de empleos de calidad y estables, sin dejar de proteger al trabajador. El informe sostiene que algunos de los cambios de la última ronda de negociación salarial, introdujeron consideraciones de productividad y mayor flexibilidad, representando así “un paso en la dirección correcta”. De esta manera, otorgar más flexibilidad a las empresas pequeñas o de baja productividad, y tener mayor énfasis en épocas de desaceleración, son ítems que ayudan a preservar derechos e incentivos para la creación de puestos de trabajo no sólo estables, sino también pensados para apostar a la capacidad de los trabajadores.
Información generada a partir del material del sitio: Crónicas.com.uy
Nuestras Novedades
Si bien Argentina parece más estabilizada y próximamente se realizará el cambio de mando presidencial, las transformaciones políticas y también económicas luego de las elecciones primarias, han llevado a muchos argentinos a cambiar su residencia fiscal.
Además de estabilidad, nuestro país ofrece cercanía, aspectos de la cultura en común, balnearios con alta demanda en período de vacaciones, nulas limitaciones en cuanto al cambio de divisas, entre otros.
Para ser un residente fiscal en nuestro país, se toman en cuenta una de las siguientes dos condiciones: a) Permanencia física en el territorio nacional mayor a 183 días y b) Radicación en Uruguay del núcleo principal, el cual abarca los siguientes ítems: 1) la base de sus actividades o de sus intereses económicos y 2) los intereses vitales.
En el ítem a) Se establece que al “configurar residencia por este criterio, se exige la permanencia en Uruguay por más de 183 días en el año civil”. Para determinarlo, se computarán las ausencias esporádicas en las condiciones que establezca la reglamentación, salvo que el contribuyente acredite su residencia fiscal en otro país. Y para la permanencia en nuestro territorio, deberá presentarse el “Certificado de Llegada” el cual es formulado en la Dirección Nacional de Migración.
b) Radicación en Uruguay del núcleo principal: es posible acreditarlo mediante el Certificado Notarial o contable que brinde información de los ingresos totales, 1) La base de sus actividades o de sus intereses económicos: Se entiende que una persona está radicada en territorio nacional cuando el núcleo principal o la base de sus actividades, genera en nuestro país rentas de mayor volumen que en cualquier otra región que se compare.
Para el caso específico de los intereses económicos, la DGI no ha emitido ninguna información que alegue cuáles serían los comprobantes suficientes. Sin embargo, el título de propiedad del inmueble, el comprobante de pago por la compra de acciones, entre otros, podrían calificarse como documentos aceptados para acreditar este punto. La DGI será la encargada de evaluar cada solicitud y de requerir información complementaria para aprobar la residencia fiscal.
2) Los intereses vitales: se consideran de esta forma cuando el cónyuge y los hijos menores de edad dependen del contribuyente, de manera que el cónyuge no debe estar separado legalmente y los hijos deben estar sometidos a la patria potestad. En caso de no tener hijos, bastará con la presencia del cónyuge. Este ítem se puede acreditar, por ejemplo, con la inscripción del/los hijos en alguna institución educativa, el pertenecer a un Club deportivo, ser socio de una mutualista en el territorio nacional, así como fichas o matrículas de similar validez.
Material generado a partir del sitio: DGI Uruguay
Como ya se informó en noticias previas, hubo un gran aumento en las consultas y visitas de argentinos a las páginas de alquileres y compra-venta de propiedades uruguayas, luego de las elecciones primarias de dicho país.
Lo notorio de este hecho, es que la mayor parte del interés parte de ahorristas y no de inversionistas, presumiblemente personas que han ahorrado durante años de trabajo y emplean este capital para invertir en ladrillos como forma de resguardar el dinero.
Según lo mencionado en la fuente, las operaciones en su mayoría solicitaron obras sin estrenar, así como inmuebles que promedian los 160.000 dólares que son también los más demandados a la hora de alquilar.
Como medida para frenar el aumento del dólar en Argentina, el Ministro de Economía dispuso un cepo cambiario transitorio. Esto, sumado a la nueva conformación del gabinete, así como algunas incertidumbres económicas, llevaron a Uruguay a ser una opción clara y segura para invertir en propiedades. Y es un fenómeno a largo plazo ya que, según cruces de datos, se observa un incremento de reservas en matrículas escolares en colegios de Punta del Este, de manera que existe interés en mudarse y fijar algún tipo de residencia en nuestro país.
Esto no quita que el mercado inmobiliario no siga siendo atractivo para las inversiones. Sin duda lo es, dado que las propiedades en Uruguay duplicaron su valor en los últimos 12 años.
El propio diario Clarín publicó el pasado 23 de noviembre otros datos de relevancia: los salarios en Argentina perdieron poder de compra, deteriorando el acceso a la vivienda y cada vez son menos los metros cuadrados que pueden aspirar las familias. Esto se adiciona a la falta de créditos y la poca capacidad de ahorro de los núcleos familiares. Fuente: Click aquí
La información enumerada anteriormente no significa que vaya a haber una reactivación mágica del sector inmobiliario, pero sí puede haber una mejora en el sector de la construcción. Si así fuera, se requiere de otras variables como señales claras por parte del nuevo gobierno, un contexto positivo del mercado, apostar realmente a este sector creando puestos de trabajo en torno al mismo, entre otros estímulos que sin duda tendrán un efecto positivo hacia el resto de los sectores de la economía.
Material generado a partir de la información del sitio: Radio Uruguay
Debido a los problemas que están aconteciendo en el país vecino, el mercado inmobiliario uruguayo se presenta como una opción interesante para los inversores argentinos.
Para este fin de año en particular y comienzos del 2020, se espera que el gobierno decrete alguna disposición específica sobre el IRPF de los alquileres.
La iniciativa, apoyada por movimientos como Un Solo Uruguay, busca que la consulta se celebre en las próximas elecciones departamentales.
Según Francisco Alfonso Pérez, presidente de la Cámara Empresarial de Maldonado, anunció a finales de abril que se había alcanzado el número de firmas necesario para llevar a plebiscito la Ley de Inclusión Financiera Obligatoria. En la conferencia de prensa dada por el titular de la gremial mencionó que se obtuvo un total de 272 mil firmas, las cuales son requeridas por la Corte Electoral para seguir a la etapa siguiente de consulta (FmGente).
La nota del diario El Observador también menciona que a pesar de haber llegado a la cantidad necesaria de firmantes, continuarán trabajando para conseguir más adhesiones. La idea es someter a una consulta popular la ley de Inclusión Financiera en las elecciones departamentales el próximo mes de mayo de 2020.
Cuando se entreguen las firmas, la Corte Electoral deberá comenzar con el conteo. El proceso de validación "que es llevado adelante por dos miembros de la corte de diferente filiación partidaria, consiste en contrastar la forma de la credencial con la registrada en la hoja electoral".
La nota también menciona que la Cámara Empresarial decidió no ponerse como meta esta consulta en las elecciones nacionales de octubre, dado que para este caso, tenían plazo hasta el 27 de abril.
Por otra parte, la propuesta de Salle "pretendía un agregado en el artículo 52 de la Constitución que dejara explícitamente señalado que está prohibida cualquier forma de bancarización obligatoria y que toda persona física o jurídica tiene derecho a operar con dinero en efectivo en todo tipo de transacción económica o financiera cualquiera sea su monto". Asimismo, "incluía una disposición especial por la cual los bancos y emisores de dinero elecrónico no tendrían derecho a reclamo sobre daños, perjuicios y/o lucro cesante alegando como motivo la reforma".
En cambio "Crece" (la Cámara Regional de Empresarios y Comerciantes del Este) pretende la reforma de cuatro artículos -24, 36, 53 y 85 de la Constitución- y entre los principales puntos a tratar, establecer que "nadie podrá ser obligado a celebrar un contrato en contra de su voluntad ni podrá ser sancionado por no hacerlo, y que el uso de mecanismos de dinero electrónico o de cualquier otro instrumento financiero será opcional para los contratantes".
Por último, la nota menciona que "se establece que el empleo de dinero electrónico o de mecanismos de inclusión u otros relacionados con el sistema financiero, que podrá habilitar la ley no obstará (impedirá) al derecho de los interesados, de cancelar sus adeudos o percibir sus haberes mediante el pago en moneda efectiva corriente, en instrumentos físicos que emitirá la autoridad monetaria".
Material generado a partir de la información digital del diario El Observador: click aquí
El mes de mayo resulta ser el segundo consecutivo en la suba del Índice de Confianza del Consumidor, recuperándose en 1,8 puntos. De esta manera, el mencionado registro lo ubica “en un nivel de 46,95”, permaneciendo así en zona de "moderado pesimismo" y acercándose más a la “zona neutral” (para la que se necesitan 49,9 puntos) la cual tuvo lugar en Diciembre del año 2016.
El índice en esta oportunidad así como el citado del año 2016, es elaborado por los Equipos Consultores y la Cátedra SURA de Confianza Económica de la Universidad Católica. Por otra parte, tampoco se halla muy alejado de los 51 puntos necesarios para calificar como "moderado optimismo" según datos del mismo equipo consultor (apenas a 4 puntos).
En propias palabras de la institución: "En un mes de comportamiento heterogéneo de los diversos índices, la recuperación es impulsada por expectativas de mejores 'condiciones futuras', posiblemente asociadas al ciclo electoral, en el marco de una percepción estable respecto de las 'condiciones actuales", menciona el informe.
"El incremento de 1,8 puntos del ICC respecto a marzo resulta de una marcada recuperación de las expectativas acerca de la Situación Económica del País (+5 puntos), tanto a 12 meses (+3,6) como a tres años (+6,4)". De manera que el aumento se manifiesta en una suba que continúa hasta el momento actual.
Si se realiza una comparación, el promedio del Índice de Confianza del Consumidor de enero-abril respecto a igual período de 2018, se encuentra 1,5 puntos por debajo. "Por un lado, la percepción sobre la Situación Económica Personal se presenta más pesimista (-1,8), mientras sobre la Situación Económica del País se registra menor pesimismo (+3,6)". Este dato resulta particularmente interesante, ya que significa que a pesar de la situación personal del individuo, éste es capaz de percibir que su entorno o los demás sujetos a nivel más macro de la sociedad, presentan una mejoría.
Esta característica en el índice de Confianza es consecuente en otros períodos electorales: “En 2019 se estaría replicando el patrón de los años electorales previos para los que se cuenta con relevamientos: tal como en 2009 y en 2014, la posibilidad de que con el próximo gobierno se puedan mejorar las condiciones económicas del país impulsa un mayor optimismo en el subíndice 'Situación económica del país', y al interior de este, particularmente las expectativas a más mediano plazo (tres años)".
Otro dato interesante del informe es el siguiente: "el consumidor discriminaría entre cómo percibe la situación de la economía actual, con un índice de 'condiciones actuales' 4,2 puntos menor al de enero-abril de 2018, mientras el de 'condiciones futuras', resulta 1,8 superior. A su interior, las expectativas a tres años son las que impulsan la mejora, con un incremento de 4,5 puntos".
¿CÓMO FUE CREADO EL ÍNDICE?
Éste aplica la metodología del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad de Michigan, y en el caso de Uruguay, es elaborado por Equipos Consultores desde agosto de 2007. Para llegar a un valor final, se construye en base a seis preguntas con respuestas pre-codificadas positivas, negativas y neutras (donde se incluye la opción no sabe, no contesta).
La población estudiada debe ser mayor de 18 años y recibir la encuesta de forma telefónica. La muestra surge de digitar aleatoriamente dentro de cada prefijo y su tamaño es de 400 casos cada medición. El margen de error esperado es de +/- 4,8%, con un 95% de confianza.
Las zonas de confianza son categorizadas de la siguiente manera: Importante optimismo (70 a 100 puntos), Atendible optimismo (60 a 69) Moderado optimismo (51 a 59), Zona Neutral (de 49,1 a 50,9 según los valores que quedan a la izquierda y derecha de estos datos ) Moderado pesimismo (40 a 49), Atendible pesimismo (30 a 39) e Importante pesimismo (0 a 29).
Es así que el factor electoral juega a favor de la mejora en el indicador. Sin duda la generación de fuentes de trabajo durante este período también influye.
Material generado a partir de la información digital del diario El País: click aquí
La intendencia buscando soluciones para aliviar el tránsito en Montevideo se encuentra analizando la modificación del Digesto Municipal, con relación a estacionamientos de edificios.
Según los datos sobre los bancos uruguayos del diario El País la rentabilidad "fue 12,9% del patrimonio en el año a marzo, luego de un mal año anterior".
El programa del MVOTMA cuenta con un programa de Vivienda Promovida que permite el acceso a un préstamo de hasta el 90% el valor, sumando también ayuda para pagar las cuotas mes a mes.